¡A esto le llamo una experiencia INOLVIDABLE!

Kevin Vélez

El día jueves 30 de agosto del 2012 tuvo lugar el evento The Amazing Web 2.0 Projects in Education, que dio a conocer algunas de las certificaciones que otorga IBEC a las diferentes instituciones educativas. Pero nadie sabe lo que pasó  detrás…

Iba con entusiasmo, pero no sabia qué esperarme. Eran casi las 8:00 de la mañana cuando llegaba al hotel Sheraton. Entré y mi vista enseguida buscaba algo con qué identificar a los corresponsales, algunos de los cuales los delató el chaleco, y a otros el uniforme. De todos sólo reconocí a Fabián, pues había sido el único con WebCam en los entrenamientos virtuales. A los pocos instantes me encontré con Aline o debería decir: ¡Ella me encontró! 

Posteriormente llegaron algunos corresponsales más por lo que Aline tomó la palabra para darnos consejos, preguntar cómo estábamos, explicarnos cuál era el rol que íbamos a tener, entre bromas y sonrisas también aprovechó para despejar ciertas dudas. Se fue por un momento y luego regresó para organizarnos en grupos.

Mi grupo era el N°1, Alicia como mi soporte, tomando datos y con micrófono en mano; y yo como entrevistador. La tercera corresponsal de mi grupo no pudo asistir. Alicia y yo socializamos un momento. Más tarde recibimos instrucciones y nos preparamos para el evento. Al cabo de un rato Aline nos comunicó que finalmente comenzaría nuestro trabajo.

Justo antes de que llegaran los invitados, me entregaron mi tan esperado chaleco de IBEC (no estuve en el evento de bienvenida, por lo que nunca lo recibí).  Ese chaleco es un sueño y un tesoro para mí. Desde que me vino la idea de ser periodista (la cual va tomando fuerza cada día), siempre quise algo que me hiciera ver como tal, un distintivo con lo que la gente me viera y supiera lo que soy. Un periodista.

Los invitados comenzaban a llegar, y hubo una fila larga. Debíamos estar atentos ya que en ese instante empezamos nuestra labor. A diferencia de cuando entrevistas en un centro comercial o en la calle, la gente no se porta arisca y da una entrevista  fácilmente.

Observando el rostro de Aline me percaté del gran carisma que tiene. A pesar de haber salido desde Quito, tener que organizarnos, y manejar otro millón de cosas más, ella tenía una sonrisa inigualable en la cara que hacía sentir a cualquiera que la mirara la sensación de que la conocía desde hace tiempo y se alegraba de verte.

Al comenzar mi primera entrevista, el primer paso que dimos fue presentarnos.  Alicia  tomó los datos y se preparó para grabar. Guiándome con el «script» le hice todas las preguntas a la entrevistada, no recuerdo su nombre, pero supo responder y fue amable.

Así pasaron dos entrevistas más, con la diferencia de que a Alicia le comenzó a doler el brazo al sostener durante bastante tiempo el micrófono.  Sin embargo continuamos.

Cuando nos preparábamos para la cuarta entrevista, en un momento espontáneo me preguntaron si me gustaba fotografiar, a los que respondí con un simple «Sí» e instantáneamente me dieron una cámara pidiéndome que fuera el fotógrafo del evento, lo cual por supuesto era un halago para mí. Pregunté que pasaría con las entrevista  y me dijeron que Alicia las haría sola, por lo que me despedí de ella e ingresé al evento.

Me dieron unas indicaciones rápidas e hicieron pasar a los invitados. Comenzaba entonces mi nueva labor: ser fotógrafo.

Durante todo ese tiempo traté de imitar todo lo que había visto yo en camarógrafos profesionales, tomé fotos del público, del expositor, algunas notas que tomaban las personas, reacciones… y hasta creo que hice lo que todo fotógrafo a veces hace, crear incomodidad; esto lo digo por experiencia propia ya que a veces uno está escribiendo cosas y de la nada te sorprenden con un flash.

Llevaba ya algún tiempo de pie por lo que necesitaba sentarme. En ese instante se lo comenté a Aline y ella le cedió la cámara a Gorky, y después a Viviana.

Mientras estaba en el sillón descansando, conocí a Fernanda quién estaba cansada porque se había levantado a las 4 de la mañana, ya que vino desde Machala. Conversamos un poco, me cayó muy bien, parecía buena persona, bastante atenta y entretenida.

Pasó un buen rato, el evento estuvo interesante a decir verdad. Se acercaba el cierre del mismo y Aline me pidió que fotografiara a los ganadores de unos premios que serían elegidos por las encuestas que Fernanda sacó al azar.

Tuve pequeños inconvenientes por la iluminación, mi cámara también se demoraba. Luego de tomar las fotografías pasamos a un «Coffee break».

Durante ese tiempo debíamos continuar haciendo entrevistas. Realicé la que me correspondía: Al Ing. César Jiménez y Alicia a su profesora que había asistido. Buscamos realizar otras entrevistas, y sólo logramos hacer una. Los demás nos contaban que ya habían sido entrevistados.

Sabiendo que el evento había finalizado nos dirigimos a la fila, dudando si estábamos o no autorizados a comer. Ya nos encontrábamos allí y recibimos el plato. Contenía una brocheta, una mini-ensalada, un pastel el cual la verdad no sé de qué era, un pedacito de cake y una copa con helado. Pensé que no iba a quedar satisfecho ya que todo se veía tan pequeño, pero no fue así.

Cuando ya se fueron los invitados comenzamos a tomarnos fotos. ¡Yo me tomé una con Aline la cual salió genial! Algunas personas recolectaban e-mails, Facebook, etc. Otros conversábamos un poco. De antemano Aline nos había indicado que al finalizar el evento nos iríamos a McDonald’s del Mall del Sol y así se hizo.

Buscamos una mesa apropiada ya que éramos 9, y ordenamos algunas cosas. Yo sólo tomé un helado, pues estaba satisfecho con el «Coffee Break», mientras que los demás pidieron hamburguesas.

Compartimos momentos de calidad, entre bromas y sonrisas que se dibujaban en nuestras caras. Aline nos compartió muchas de sus experiencias de las cuales disfruté. Ella bromeó mucho con Gorky acerca de su edad, e incluso yo dije mis propias bromas, la mayoría relacionadas con eso. Compartimos nuestras experiencias y contamos pequeñas partes del evento.

Recuerdo que todos ya habíamos terminado de comer, y como Aline era quién más hablaba no había terminado y a decir verdad… nunca terminó.

Luego llegó Juan Carlos a ver a Aline, pues tenían que tomar el avión hacia Quito, donde se ubica la sede de IBEC.

Me despedí de ella, a pesar de ser la primera vez que la veía en persona, le tengo confianza y espero verla en IBEC AWARDS y no sólo a ella, sino a todos los corresponsales.

¡SUERTE A TODOS!

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Author: Anonym
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